Columna personal

Nunca quedas mal con nadie

Nunca quedas mal con nadie

Me gusta el cine y me gusta mucho. Veo películas desde antes de nacer. Los que me conocen saben la historia: mis papás pasaban una de sus tardes de domingo en el cine, la Lucy (como de cariño le digo a mi mamá) estaba embarazada, próxima a parir, y mientras disfrutaban de “Río Rojo” le dieron los dolores de parto, por lo que mi papá tuvo que salir corriendo con la Lucy hacia el hospital.

No terminaron de ver la película y tampoco nací. Me parió al otro día, cerca de la hora del almuerzo (lo que explicaría, también, mi gusto por comer).

Uno de mis preciados recuerdos del cine (los que me conocen saben que ya no recuerdo nada) tiene que ver con “Drácula”:

Corro por el pasillo del cine Colón (en Arica), tengo 5 años, me paro detrás de las últimas butacas, miro hacia la pantalla y veo a Christopher Lee chorreando sangre por las comisuras de los labios (en un close up terrorífico).

Por supuesto, el recuerdo es así de pequeño, pero estoy seguro que haberme escapado por el pasillo debe haber ayudado aún más a asustar a quienes me llevaron al cine.

Ahora, el que lee se preguntará para dónde va esta crónica. Ya viene. Espere.

El Cine Cervantes y Yo

Mi gusto por el cine creció en mis años de interno. El día miércoles, cuando teníamos libre, nos íbamos muchos a ver las rotativas del cine Cervantes.

¿Cuántas películas vi en esos años? No tengo la mínima idea, pero sé que fueron innumerables. Eran casi siempre 3 películas seguidas. Como no recuerdo mucho, no recuerdo tampoco el nombre de la película de terror más espeluznante que jamás haya visto en lo que va de mi vida. Fue una tarde de lluvia, parece que estábamos aislados y los internos no podíamos irnos a nuestros pueblos y éramos los únicos que íbamos al Liceo. El cine estaba repleto y todos chorreábamos agua. Menos mal que llevaba una parka con capucha, lo que evitó que se me mojaran mucho los lentes y que además me sirvió para taparme los ojos varias veces mientras sentía miedo. El pequeño recuerdo de esa película es así:

Hay un ciego (¿o era ciega?) con un perro que lo cuidaba. El perro está infectado por algo (¿o ya se había convertido en zombi?) y en la escena más terrorífica el perro ataca a su dueño(a) y de un mordisco le arranca la garganta y brota sangre a chorros.

Esa escena no creo haberla terminado de ver. Era mucho mi miedo. Por supuesto, si alguien tiene mejor memoria y se recuerda de la película comente más abajo y me dice el nombre para buscarla.

Hace un tiempo atrás, conversando con el Carlos Ardiles (un amigazo con el que trabajé un tiempo), nos dimos cuenta que habíamos visto la misma rotativa en el cine (ojalá alguien más se recuerde de ella): Los tres reyes magos, La muerte de un gallero y El triángulo de las Bermudas. Creo que fue en el mes de diciembre de hace varios miles de años.

Quien esté leyendo debe tener paciencia. Esto de escribir sobre algo que me molesta es nuevo para mí.

Del Cervantes al Mall

Lo bueno de Ovalle es que ha crecido mucho culturalmente y sobre todo con el Festival de Cine que se realiza año a año. En la versión pasada fui a ver “La Nana”, con protagonista invitada incluida. El grupo que fuimos no teníamos idea que había que conseguir entradas antes, pero igual entramos y quedamos en primera fila, lo que no es muy bueno para ver películas. Uno debe siempre ubicarse como en el medio y en las filas últimas (eso en el caso del mall).

El cine Cervantes debe haber marcado a muchas generaciones acá en Ovalle. Que cerrara fue doloroso, pero la piratería es más barata, supongo. Cuando lo reabrieron fui nuevamente a algunas de sus funciones. Yo era el otro que había sentado viendo la película. Pero los exquisitos ya teníamos mall, así que no funcionó y cerró de nuevo.

Lo del mall es entretenido. No faltó el que dijo que los cuicos iban al cine allá. Hoy va mucha gente. Por supuesto yo voy al cine. He visto otro montón más de películas.

A La Serena fui a ver “Avatar”.

Ahora sí que viene el tema del que quiero hablar.

La Nana y Avatar

Por supuesto, debo advertirle al lector que si no ha visto “La Nana” y “Avatar”, NO SIGA LEYENDO ESTA CRÓNICA, pues lo más probable es que cuente el final sin querer y luego me critiquen por ello.

El tema es (en realidad no sé si da para tema) que me tuvo chato todo lo bueno y maravilloso que hablaron de estas dos películas. En realidad, a mí no me gustaron para nada.

Es más, no entiendo cómo “La Nana” puede haber sido nominada a un Globo de Oro, si es feísima y fomísima.

  • Primero, cero música incidental. Si no es teatro.
  • Segundo, la nana era una mala persona. ¿Cómo las nanas de Chile se pudieron ver reflejadas en ella?. Si usted tiene una nana y a ella le gustó la película tenga cuidado.
  • Tercero, el director nos tuvo casi ¾ de la película haciéndonos creer, intencionalmente, que la nana era la mamá de la hija de sus jefes. Para qué hizo esto, no lo entiendo.
  • Cuarto, la gente se rió en los momentos más dramáticos de la película y no en los momentos graciosos de la misma. Yo tiendo a hacer lo mismo (me recuerdo cómo me reí siempre con Freddy Kruger), pero en este caso, eran tan patéticas las escenas que de verdad creo que el director no dio en el clavo con los momentos climáticos.

Con “Avatar” es lo mismo. Superó en taquilla a “Titanic” dicen, lo que para mí no significa nada si pensamos que “Titanic” es tan fome como la mencionada. Pero “Avatar” es de la fomedad más absoluta. Una historia ñoña y mamona. Predecible.

  • Primero, pudo haber durado una hora y media y habría podido decir lo mismo. Para qué tan larga.
  • Segundo, trató de explicar todo. Una hora antes de terminar la película, ya sabíamos cómo se iba a resolver el tema del traspaso de mente al morir el cuerpo humano. James Cameron debe pensar que somos tontos o no vio “Cloverfield”. Ahora ya no se necesita explicar todo. Mientras menos sepamos, más interesante. La “Especulación Cinematográfica” debería ser una nueva cátedra a los futuros directores de cine y para eso, charlas a cargo de J.J. Abrams.
  • Tercero, la historia es recontra conocida. Qué tiene de nuevo. Cuántas veces hemos visto películas que dan cuenta de la infiltración de alguien en un mundo distinto para conseguir destruirlo y luego ese personaje le da la espalda a su propio mundo y por epifanía divina se entera que los suyos son los malos y no los infiltrados. Si mi memoria fuese buena estoy seguro que acá iría un ejemplo.
  • Cuarto, James Cameron trató de hacer una película épica. Para eso no necesitaba la tecnología 3D, necesitaba una buena historia. Lo épico debe llenarnos desde las primeras imágenes y hacernos sentir maravillados con lo que vemos. Acá, nada de esto.
  • Quinto, ahora nos enteramos que es una trilogía. Más “Avatar” para rato. Eso le queda a “Star Wars”, “Star Trek”, “El Señor de los Anillos” e incluso “Piratas del Caribe”.

Por cierto, tal vez debí haberla visto en 3D, pero en La Serena aún no tenemos esta maravilla. Lo cierto es que, así y todo, los efectos son espectaculares, supongo que en 3D mucho más. Pero para efectos en 3D veamos “Tiburón III”. Con eso ya sabemos todo de esa dimensión. No salva la tecnología a los guiones pobres de ideas, hechos para recaudar dinero a raudales. Y con esto no estoy siendo pedante, pues veo de todo el cine que se pueda. Bueno y Malo. Industrial e Independiente. Con trabajo Actoral o apoyado en la Tecnología. De todo. De principio a fin. Aburridas o Entretenidas. Alegres o Lloronas. Etc.

Lo que más me molesta es la actitud de la gente. Muchos han ido a ver estas películas, pero estoy seguro que no a todos les gustaron. Pero eso no sale a la luz. ¿Por qué? Porque la masa manda. Si son premiadas, si tiene una taquilla inconmensurable a nivel mundial, cómo alguien va a decir lo contrario. De ahí el nombre de esta crónica. Es mejor decir que les gustaron las películas y no quedar mal con nadie, porque cómo se te podría ocurrir llevarle la contraria a muchos. El arroz debe ser bueno, por algo tantos chinos lo comen.

En fin, ya expuse mi punto.

P.D. Este artículo lo escribió un amigo de Ovallito.cl.

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Comentarios

Comentario: 

la pelicula de la ciega y el perro es del director Lucio Fulci, «el más allá»

Comentario: 

Gracias rematado por escribir tan bien,disfruto leyendo tus articulos.
un abrazo

Comentario: 

gracias tio.

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