Columna personal

Trilla a Yegua Suelta

Trilla a Yegua Suelta

En la loma más alta del cerro se juntó la familia de don Felipe, y sus amigos e invitados especiales pronto comenzaron a llegar. Todos venían desde diferentes lugares, algunos más alejados, otros más cercanos, pero con igual entusiasmo en el alma: ninguno quería perderse la oportunidad –casi única- de poder participar de la fiesta más auténtica, tradicional y ancestral del campo chileno: “la trilla de yegua suelta”.

Esta forma de cosechar el trigo llegó a Chile junto con los conquistadores españoles, aun cuando ellos no fueran sus creadores, muy por el contrario, ya en la época de los faraones se separaba la paja del trigo pisoteándolo con bueyes o caballares. Del reino del Nilo pasó a Europa y de ahí a España y fueron los colonizadores quienes la trajeron y utilizaron para cosechar los dorados granos que producen las gavillas de esta tierra. Tras muchos años de trillas con yeguas sueltas, esta costumbre fue remplazada por cosechadoras mecánicas, las que al mismo tiempo que cortan el trigo lo van separando en fardos de paja y sacos de grano, borrando casi completamente esta hermosa costumbre campesina, prácticamente desconocida para las nuevas generaciones y olvidada por las otras.

A la antigua usanza se sega el trigo, y las gavillas se llevan hasta un lugar – previamente elegido y preparado – que tiene la forma de un círculo y allí los huasos, con la misma habilidad con que corren sus caballos, mueven continuamente la paja que entre todos han desparramado en la era y comienza la primera corrida de yeguas y caballos que pisotean sin piedad las gavillas azuzadas por dos jinetes que gritan a voz en cuello y blanden sus huascas, para mantener el trote de las bestias. Su pisoteo separa la paja del grano y, terminada la corrida que ha dado inicio a la fiesta, brillan las horquetas porque el trabajo continua, hay que mover nuevamente las gavillas, dejándola listas para el pisoteo de los animales.

El grito de: a yegua, yegua, se escucha por todos lados, a la fiesta se han incorporado más amigos y conocidos, muchos de ellos debieron salir de madrugada desde sus casas con sus caballares., don Felipe está feliz, sus viejos y cansados ojos brillan como en su juventud, apreciando que los jinetes que llegan vienen bien aperados: polainas, huasca, espuelas y sombrero, listos para correr.

La trilla –tradicionalmente- involucra alegría, placer y esfuerzo mancomunado. Lo primero es lo primero: se arma la ramada donde se atenderá a los invitados desde la hora del desayuno para adelante y a medida que avanza el día el trajín en la cocina no para. Mientras corren las yeguas, las mujeres preparan el almuerzo, como se hacía antiguamente, en grandes fondos y con mucha leña, donde una cazuela deja escapar sus aromas., un cocido de cordero abre el apetito y el asado al palo invita al banquete, dejando el mote para el postre.

Ni el mejor chef del país puede pretender lograr preparar un almuerzo como ese: tiene sabor y olor a campo, igual que en el pasado, cuando se confundían en la trilla el patrón y los inquilinos, luciendo sus mejores aperos, caballos y mantas, y las mujeres no paraban de amasar o cocinar, negreando los fondos desde temprano. El dueño de la trilla atendía a sus invitados con los mejores mostos que disponía, fuesen estos blancos o tintos, chacolí o chicha, era su forma de retribuir la ayuda en la trilla de parientes y amigos. Don Felipe también ha cumplido con la tradición, para deleite de su gente y de sus invitados, que brindan felices por una futura cosecha y una nueva trilla el próximo año, siempre y cuando haya lluvia que riegue el sembrado.

MARANDA

Comentarios

Comentario: 

Los caballos se lucían como se lucen los automóviles hoy, las botas y el sonido de las espuelas del huaso como los celulares de ahora, las muchachas se repartían los huasos jóvenes según su estampa y pachorra brindando el honor de empesar como pareja en bailar 3 cuecas, cuando se terminaban las patitas de cuecas y le iba bien a la china ya no se soltaba del brazo de lo contrario le tocaría a otra asumir el desafío de la conquista.

milciades-

Comentario: 

Bueno me parecio muy bueno que don Felipe a ya echo todo eso , la trilla,la cazuela que hizo que a ya invitado a tanta gente solo por seguir la tendencia de la trilla.Bueno yo creo que este año no ara una trilla ya no a llovido nada y don Felipe no creo que a ya podido cosechar en trigo para la trilla , me pareció una información muy agradable e buena para toda la comunidad yo no pensaba que todavía podrían hacer trillas . También creo que a muchas personas les gustaría conocer y ver este hecho tan bonito ya que uno puede ver a los caballos correr mucho,antiguamente a las personas iban mucho a ver esto . Ahora es diferente ya que a muchos jóvenes ya no le gusta ni le interesa las trillas solo el Internet.

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