Nostalgia

Todo lo que tenga que ver con recuerdos de Ovalle.

Todo tiempo pasado fue mejor...

Todo tiempo pasado fue mejor...

Al tío Toño le “limpiaron” la casa, pero, no fue un aseo industrial sino que, a alguna hora del día que él desconoce entraron los “amigos de lo ajeno” y se llevaron todo lo que encontraron a su paso, desde la plancha hasta el televisor que nunca quiso cambiar por un modelo más actual.

Los Remolinos del Tranque

La pareja de ancianos abstraídos contemplaban melancólicamente las aguas del embalse, mientras unas cuatro velas reblandecidas y tristes, se extinguían lentamente sobre una pequeña roca en el abismo del cerro. Era un día de sol claro después de las lluvias. La cascada de aguas liberadas por las compuertas formaban un arcoíris a esa hora de la mañana. Desde el mirador, cercano al puente de cimbra, sus miradas compenetradas parecían buscar un objeto en la gran masa de agua. Nuestra curiosidad por ver la abertura de compuertas del tranque rebasado por las aguas nos había dirigido hasta allí. Nuestro grupo de amigos adolescentes, al acercarnos a ellos, les saludamos respetuosamente antes de cruzar el puente. Entonces, el hombre de aspecto humilde, con sus ojos azulados y esperanzadores de respuestas nos preguntó -¿Han visto los remolinos en el agua? – ¡No! respondimos en coro. - Cuando las aguas suben al nivel máximo aparecen estos remolinos y también en las noches de luna llena. - Nos comentó.

Susurro de los Molinos de Viento LXI - Los Billaristas

Susurro de los Molinos de Viento LXI - Los Billaristas

Siempre oí hablar del Guatón Cordones, en este momento se me va el nombre, Norma. Tampoco recuerdo con exactitud si era oriundo de La Serena o de Coquimbo.

El Piano de la Escuela América

El Piano de la Escuela América

Al escuchar ese viejo Piano, en la fúnebre misa de réquiem en despedida a un recordado Amigo, en la Parroquia de San Francisco de Borja, las notas mortuorias, negras y secas reventaban la caja del Piano y retumbaban sobre las paredes anchas y amarillentas del templo. En conjunción los presentes, por la misantropía del funeral no dejaban de envolverse en los acordes de las cuerdas golpeadas con desprecio a la vida y reavivando el triunfo de la muerte.

Susurro de los molinos de viento LIX - Mi hermano mayor

Créeme Norma que cuando niño era arriesgado pero no tan valiente. A veces decidía jugarme el pellejo en cosas sencillas de la infancia, como meterme a un huerto ajeno saltando una muralla para sacar furtivamente alguna fruta y sentir la emoción de la acción que no debía cometer, generalmente eran peras o los pomelos que amarilleaban en una plantación del fundo de La Higuera, tengo la idea que esa propiedad tenía cuidadores permanentes. Las matas de pomelo daban prácticamente al estero, si llegábamos a pasar por ahí -de cuando en cuando- aprovechábamos la oportunidad para realizar la picardía, en ese instante secretábamos la adrenalina de lo no permitido, el cítrico, que yo sepa, no había en otros sitios.

Noche de San Juan

Recuerdo desde niño, las misteriosas noches de San Juan vividas en mi tierra, que con el tiempo pasan a ser verdaderas leyendas. Con ocasión de las lluvias acontecidas recientemente, no puedo dejar de contarles un “extracto” de una leyenda de mi autoría titulada “La Bruja Salomé que ocurrió en una noche de estas…

Susurro de los molinos de viento LIII - Ajedrecista silencioso

¡Qué será de los muchachos, Norma! ¡Cuántas cosas ya no pude ver de nuevo! Qué cambiado que encontré al Gran Santiago que se transformó en una ciudad gigantesca. Cuando fui la última vez, todavía no se podía gritar pero había asaltantes en cualquier esquina.

Susurro de los molinos de viento LII - Llamado a las Nostalgias

La imaginación de mi hermano volaba, iba demasiado lejos, no medía distancias, a lo mejor llegaba al horizonte que en el mar siempre será de color azul. Azules eran los ojos de mi hermano, Norma y en ese horizonte tan visible y al mismo tiempo inalcanzable, una noche se sumergió en un sueño infinito.

Susurro de los molinos de viento XL - Los cumpleaños

Los cumpleaños en Punitaqui siempre fueron un día especial. Eran parte de las ilusiones infantiles, Norma. Cuando se me vienen a la memoria, inevitablemente surgen dos nombres: el Chato y el Samy. Dos nombres para dos amigos inolvidables de la infancia con quienes compartimos hermosos episodios y juegos, forman parte de los recuerdos que jamás han sido derrotados por los años.

Susurro de los molinos de viento XXXIX - El Pato Pastén

Ese Pato Pastén!, lo siento inolvidable, Norma. Y no se llamaba Patricio, su verdadero nombre era Segundo, así lo conocí. No lo vislumbro en alguna de las salas de clases de la escuelita, creo que él –si es que completó la primaria, tengo la idea que sí- terminó unos cuantos años antes la etapa escolar.

Páginas

Suscribirse a RSS - Nostalgia

Algo sobre Ovallito.cl

Ovallito.cl es un proyecto personal de un ovallino criado en la calle Independencia. Estamos en Internet desde el año 2003, lo que nos convierte en la web ovallina más antigua aún activa.

Columnas destacadas

Las ciruelas flotantes de la esperanza
El valor de lo limarino
Queso de Cabra: Producto Típico de Ovalle
A mi Río Limarí
Entre cazuelas de pavo, chupilca y empanadas…
Tongoy
Los Fantasmas del Puente Viejo
Nunca quedas mal con nadie
X

O ingresa con tu cuenta de...